26 Marzo
“¿Qué a ti? Sígueme tú” (Juan 21:22).
“Pero a cada uno de nosotros, fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo” (Efesios 4:7).
“Porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada” (2 Samuel 24:24).
“Ciertamente la ira del hombre te alabará; Tú reprimirás el resto de las iras” (Salmo 76:10).
“Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová; maldecid severamente a sus moradores, porque no vinieron al socorro de Jehová,
“No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Filipenses 2:4).